LA ORACIÓN EL OXÍGENO DEL CREYENTE

Mateo 26:36-46 

36Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 37 y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 38 entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. 39 yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. 40 vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 41 velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 42 otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 43 vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 44 y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

Buenas amados hermanos en la fe y amigos que nos leen. Sea nuestro Dios Jesucristo añadiendo muchas bendiciones a sus vidas, hoy Dios nos da un mensaje de mucha importancia para la vida del creyente el cual esta basado en enseñarnos en un pilar fundamental la oración.

Los seres humanos en nuestra vida biológica necesitamos algunas cosas fundamentales para seguir viviendo, tales como los alimentos que consumimos, el agua para hidratar nuestro cuerpo, pero si hablamos de algo fundamental con lo cual no podríamos durar minutos y seguir con vida, es el oxígeno; de la mimas forma que nuestro cuerpo biológico requiere el oxígeno, nuestra alma requiere de la oración, para mantener la comunicación con Dios cada día, esta se debe convertir en un estilo de vida para el creyente.

El texto de hoy nos muestra una situación de las tantas que registraron los evangelios en las cuales el Señor se apartó a orar, Cristo nos dio ejemplo de cómo el mismo convirtió la oración en su estilo de vida, prácticamente no hacía nada si no oraba, es más después de ser bautizado llevo acabo el periodo de ayuno y oración mas extenso que registra la escritura 40 días completos Mateo 4. Pero hay una particularidad en el texto de hoy, el Señor reprende a los discípulos por que no fueron capaces de acompañarlo en oración por espacio de una hora versículo 40 vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? es mas la escritura registra que el sueño pudo mas que la voluntad de orar.

Tal cual como el Señor les dijo, así hoy día es una lucha que el creyente debe dar contra la carne para vencer los obstáculos y orar para no entrar en tentación versículo 41 velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Hacer de la oración un estilo de vida no es una tarea fácil, no podemos levantarnos un día y decir voy a orar todo el día todos los días, no funciona así, se requiere mucha disciplina en la cual debemos definir un tiempo, lugar, un plan y un propósito bien definido, de lo contrario no sucederá fracasara tal cual como los discípulos que fueron vencidos por el sueño. La mayoría de los creyentes solo oran de manera intermitente, en los momentos de necesidad y aflicción, cuando ya tienen la soga al cuello y no hay salida ahí es donde inician a orar, esto no es hacer la oración una prioridad, está orando solamente porque lo requiere, pero no es un estilo de vida que usted ha desarrollado.

El señor Jesús nos dio ejemplo suficiente para entender lo fundamental que es para nosotros el estar en oración permanente con Dios sobre todo antes de tomar una decisión, debe sacar el tiempo por más que la agenda del día este apretada, mire la escritura nos muestra como el mismo Señor antes de tomar la decisión de escogen entre sus seguidores los doce que serían llamados apóstoles separo un tiempo para orar al Dios Padre y así tener la dirección correcta en esto asunta tan trascendente para el plan de Dios

Lucas 6:12-13

En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13 y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles.

¿Leyó bien el pasaje? Dice claramente que paso la noche orando al Padre, ahora yo le pregunto ¿cuánto tiempo pasa usted a solas con Cristo pidiendo dirección antes de tomar una decisión? o ¿cuánto tiempo al día ora usted? Hacer de la oración un pilar fundamental es nuestra prioridad, Cristo lo hizo, mire unas pocas referencias de esto que nos muestran los evangelios:

Mateo 14:23

Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

Marcos 1:35

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 

Marcos 6:45-46

En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. 46 Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar.

Lucas 5:15-16

Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. 16 Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

Lucas 9:18

Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?

Hacer de la oración un estilo de vida no es fácil, pero vemos claramente que el mismo Jesús nonos enseña, cada uno de los evangelios lo registra con claridad, no importaba si estaba cansado después de sanar a muchos, de dar una larga jornada de enseñanzas, sin importar el cansancio del cuerpo, siempre encontró el lugar, tiempo, con un plan y propósito definido.

En el antiguo testamento vemos grandes hombres de oración tales como Elías, David, y Daniel entre otros, este ultimo de quien la escritura registra que, a pesar de estar muy ocupado con su trabajo para el rey, administrando las finanzas del reino sobre 120 sátrapas y 2 gobernadores, siempre separo un tiempo, lugar con un plan y propósito definido para orar a Dios.

Daniel 6:1-3, 10

Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. 2 y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. 3 pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.

10Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

Hoy por hoy muchos cristianos no tienen espacio en su día para orar a Dios, pero difícilmente estarán tan ocupados como lo estaba Daniel administrado un imperio completo, de tal manera que si queremos ser rescatados del foso tal como lo fue Daniel debemos poner en practica su ejemplo, hacer de la oración un pilar en nuestra vida, no podemos iniciar el día sin conectarnos a la fuente que es Cristo, es prioridad para el creyente una vez se levanta tener ese espacio con Dios, por supuesto que el resto del día debemos también encontrar los espacios para hablar con Dios, recuerde que el cuerpo biológico no puede pasar muchos minutos sin oxígeno, pues de la misma forma nuestra alma no puede pasar mucho tiempo desconectada de Dios, pueda que usted diga yo no oro muy seguido y sigo con vida, todo va bien en mi vida, pero eso es casualmente es lo que el enemigo quiere hacer que usted crea que separado de Dios puede llevar una vida en santidad y agradable a Dios, esa es la puerta que usted abre y el aprovecha.

Considere lo siguiente si el mismo señor Jesús dedico incontables horas en oración al Dios Padre siendo Dios, ¿cuánto más lo necesitamos nosotros? Esto es una prioridad para todos, ministros y ovejas ninguno en absoluto estamos excluidos de la oración, sin duda alguna nuestras almas requieren esa conexión con Cristo. Nunca lograremos tener éxito en el ministerio y nuestra vida cristiana si no dedicamos tiempo a orar, el tiempo a solas con Jesucristo será lo que logrará hacer un impacto en su vida, Dios les bendiga.

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