SEGUIR A CRISTO

Lucas 18:18-23

Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo Dios. 20 los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. 21 él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 23 entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico

Buenas amados hermanos en la fe y amigos que nos siguen, Dios les añada mucha paz a sus vidas, hoy Cristo nos da un mensaje muy importante para todos, centrado en la importancia de seguirle a cualquier costo.

El texto nos muestra una escena bastante triste, como este hombre rechaza el privilegio de seguir a Cristo, cuando se da cuenta que significaría dejar todas sus posiciones materiales, si analizamos este joven no era cualquier hombre el verso 18 inicia aclarando que era un principal, este titulo era reservado para las personas importantes y con muchos bienes materiales en los tiempos de Jesus, es interesante que este hombre se acercara a Jesus, probablemente movido por la curiosidad de la fama que tenia Jesus y al mismo tiempo como este hombre alardeaba de su condición de cumplidor de la ley ante los demas, que mejor ocasión para afirmar su condición si lograba demostrarla por medio de la aprobación del maestro mas famoso del momento Jesus de Nazaret.

Muchas personas hoy en día estan en la misma condición de este hombre, las posesiones materiales, sociales y culturales pueden estar siendo la piedra de tropiezo para llegar a los pies de Cristo, los perjuicios sociales hacen mucho daño al ser humano, nuestra condición caída requiere que dejemos atrás todas estas cosas, no hay nada mas importante en este mundo para los seres humanos que reconciliar nuestras vidas con Dios, mire Cristo pudo haber felicitado a este joven, pues al parecer se veía muy sincero, procuraba mantener una vida justa se esforzó toda su vida por cumplir la ley al fin y al cabo eran las imposiciones de los sacerdotes, maestros de la ley quienes les enseñaban en las sinagogas que el cumplimiento de la ley era el camino a Dios pero no lo hizo por el contrario le abre los ojos a su realidad espiritual, no había cumplido la ley como pensaba.

Algo parecido a logrado meter el diablo en las sociedades hoy en día, las personas creen que siendo “buenas” alcanzaran el cielo, pero ese criterio de buenas personas esta armado desde las mismas sociedades, enseñan que la bondad del hombre se basa en dar a los pobres y ser socialmente buenas personas, prácticamente lo mismo que vemos en el texto de hoy en este joven que se acercó a Jesus.

Oseas 11:4 Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.

Dios nos llama con cuerdas de amor, nosotros ahora tenemos la responsabilidad de responder correctamente a su llamado, este hombre solo debió responderle si Señor lo dejo todo y te sigo, no tenia la mas remota idea de lo que había rechazado, la escritura nos relata una historia muy parecida, pero con un final totalmente diferente.

Mateo 9:9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

Este hombre llamado Levi o Mateo era un cobrador de impuestos un publicano trabajaba para el régimen romano, tenía una buena posición social, una casa grande con lujos, prácticamente lo mismo que el joven rico, pero la diferencia radico en que una vez Jesús le llama este inmediatamente deja toda esa vida de lujos, privilegios y sigue a Jesús, la historia más adelante lo reconocería como uno de los 12 Apóstoles del Señor quienes colocaron el fundamento de la iglesia por orden directa del señor Jesucristo, escritor del evangelio que llega su nombre y a quien el mismo Cristo le promete un trono al lado suyo para juzgar a las tribus de Israel, cuanto perdió uno y cuanto gano el otro solo con una decisión.

Una sola decisión que lo cambia todo, a eso estamos todos los seres humanos, seguir a Cristo pueda que nos cueste dejar muchas cosas que nos mantienen en nuestra zona de confort, pero las recompensas son eternas, solo imaginar que podemos ver y contemplar a Dios en su majestad infinita en el cielo es la corona mas importante que podemos obtener.

Si usted no ha tomado la decisión de seguir a Cristo es el momento adecuado, no espere a que su vida termine, no tenemos comprado nada, no podemos decidir que día moriremos, ese control está en las manos de Cristo, pero la decisión de seguirle y cambiar nuestro destino eterno si esta en nuestras manos, no pierda mas tiempo y corra a los pies de Jesucristo, sígale y no vuelva a atrás. Dios le bendiga.

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