1 Pedro 1:7
Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.
Las pruebas en la vida del creyente son una realidad necesaria, sin lugar a dudas, ahora hay diferencias entre las pruebas y las tentaciones que debemos considerar, las pruebas son producidas por Dios mismo con el fin de santificarnos, prepararnos, hacernos crecer en la fe, formar y establecer la imagen de Cristo en nosotros; la tentación es producida por el enemigo, con el propósito de destruirnos, tengamos esto claro, Dios prueba y satanás tienta, pero Dios lo permite ya que él no tiene autoridad y/o soberanía sobre los seres humanos.
La escritura es muy clara en esto el caso de Pedro donde el mismo Señor le advierte que el diablo lo pide para zarandearlo Lucas 22:31-32 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Observe este detalle revelador, Cristo podía anular la posibilidad que esto pasara, podía detener la tentación, pero decide interceder para que Pedro la supere con éxito y luego venga y de testimonio a sus hermanos.
El patriarca Job es otro ejemplo de esto Job 1:12 12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová, Dios puede evitarlo, pero nuevamente vemos que lo permite.
Pero el texto de hoy nos indica que nuestra fe debe ser sometida a prueba, por lo cual entendemos que muchas veces cuando estemos en esa zona de confort de la cual no queremos avanzar Dios va a traer una prueba para que nuestra fe al final de la misma crezca, Él nos quiere avanzando en santidad no quietos en la zona de confort, no se confunda cuando esto pase, porque es necesario que ocurra de lo contrario no vamos a seguir avanzando en la fe, es más los planes que Dios tiene para nuestra vida requieren una preparación, no podemos enfrentarlos sin que antes Dios nos prepare y la escritura nos da claridad también, mire el ejemplo de José era un muchacho correcto obediente a sus padres, amaba a sus hermanos un joven ejemplar pero Dios permite un camino lleno de pruebas en su vida para formar ese gran hombre para gobernar todo Egipto durante el periodo más difícil que vivía la tierra por esos momentos debido a la escasez de alimentos.
Daniel y sus amigos jóvenes íntegros delante de Dios sin tacha alguna incluso delante de los hombres eran reconocidos por su integridad, pero Dios permite pruebas en sus vidas y como resultado de estas ellos llegan a ser parte fundamental e importante en los imperios que dominaban por ese entonces, Daniel es llevado a ser el administrador de todo babilonia y el reino medo-persa.
Esto nos da a entender que de la misma manera puede ocurrir con nosotros, Dios nos someterá a prueba, cosa que nos pueden dejar confundidos, podríamos pensar que hasta estamos en desobediencia a Dios pero no es así, es un periodo de prueba en el cual debemos ser muy prudentes, entender lo que esta ocurriendo y sobre todas las cosas someternos a Cristo, ir a su presencia en oración para así ser como estos ejemplos que la escritura nos da, ellos una vez llegaba la prueba buscaban a Dios sobre todas la cosas, no iban a buscar soluciones al mundo, por que muchos una vez llega la prueba en lugar de ir a Cristo buscan ayuda en el mundo, cuando nosotros tenemos el mayor privilegio, podemos dirigirnos a Cristo en oración y ruego, sin duda alguna nos escuchara y no solo eso, traerá las respuestas que necesitamos para salir victoriosos de la prueba y con una fe creciente, recuerde el Salmo 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo, tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Amen gloria a Cristo, en el momento de la prueba Él está ahí con nosotros listo para ayudarnos, infundirnos aliento con su vara y su callado.
El punto importante en que debemos enfatizar nosotros es reconocer la situación ir en su búsqueda inmediata, pero sobre todo someternos al cambio que quiere hacer en nuestra vida, ya que el fin de la prueba es santificarnos, prepararnos, hacernos crecer en la fe, formar y establecer la imagen de Cristo en nosotros y esto siempre va a requerir un cambio un área que debemos dejar, menguar para que Cristo crezca. 1Pedro 4:12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría, si ve lo que Pedro le dice a la iglesia, las pruebas no deben sorprendernos, no es extraño para el creyente pasar por ellas, lo realmente extraño es que nunca lleguen las pruebas a nuestra vida, Pedro lo sabia personalmente por lo vivido.
Dios nos hará pasar por la prueba, pero los resultados de las mismas son altamente beneficiosos para nosotros mismos Salmos 66;10-12 Porque tú nos probaste, oh Dios; Nos ensayaste como se afina la plata. 11 nos metiste en la red; Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. 12 hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.
¿Lo leyó bien? Nos sacaste en abundancia Amen aleluya, gloria a Dios
Lo que busca Dios con las pruebas es santificar nuestras vidas convertirnos en oro para El, Job 23:10 “Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro”.
Sin duda alguna también las pruebas nos darán algo importante, nos mostrara lo que hay en nuestro corazón, porque ahí es donde radica la prueba,
Proverbios 17:3 “El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones”. Amen gloria a Cristo.
