2Corintios 5:10
Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
Dios les bendiga amados hermanos en la fe y amigos que nos leen, la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento llegue a sus corazones, hoy nuestro Dios nos regala un mensaje muy importante para sus discípulos, este está relacionado con las coronas que nos esperan una vez lleguemos al cielo con Cristo.
Es muy posible que alguna vez durante nuestra vida hemos podido ser beneficiados con alguna recompensa por alguna acción que hemos hecho, puede ser un favor, una ayuda a otro, en fin, el receptor de esa acción en agradecimiento nos demuestra su gratitud. Nosotros los cristianos obtenemos nuestra mayor recompensa que es la salvación por gracia la cual nos pondrá frente a Dios en la eternidad, una vez llegamos a Cristo reconociendo nuestros pecados, la imposibilidad de poder hacer algo para restablecer nuestra comunión con el Dios Padre, pero el texto de hoy nos da una luz de partida para conocer el resultado del este juicio delante de Cristo para los creyentes el cual la biblia nombra como el Tribunal de Cristo.
Como todo juico este tendrá un veredicto final para cada persona que sea juzgada en él, esta es la manera como conocemos este tipo de situaciones, pues en la vida cotidiana la justicia humana suele dictar sentencias en los estrados por medio de jueces, estos dan un veredicto final después de analizar hechos y argumentos, pues de la misma manera la escritura es clara, nosotros como sus ovejas daremos cuenta de nuestra vida a partir del día que llegamos a Cristo y obtuvimos el regalo de la salvación; que hicimos con nuestras vidas de ahí en adelante hasta el día que el Señor decida llevarnos a la eternidad. Ahora en el texto de hoy hay una frase muy importante de analizar, la cual nos revela con claridad cual es el objetivo de ese juicio “para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.
Si mi querido hermano y amigo nosotros tenemos una responsabilidad delante de Dios de producir furtos de justicia, de reflejar a Cristo con nuestras vidas, de cumplir la gran comisión Marcos 16:15-16 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16 el que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado, esto es una ordenanza directa de Cristo para todos los creyentes como lo acaba usted de leer, no es para los ministros es para todos, esto es imperativo, un creyente debe tener ese sentir una vez que alcanza la gracia redentora de Cristo, salir corriendo al mundo y compartir esa gracia, recordemos a la mujer samaritana, ¿recuerda usted que fue lo que ella hizo una vez Cristo se le revela como el Mesías? Juan 4:28-30 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? 30 entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. Si lo leyó bien, dejo su cántaro, ósea dejo lo que estaba haciendo con su vida en ese momento y corrió a dar la buenas nuevas a los demás, posiblemente estamos frente a la primera mujer que ejerció la evangelización y es registrada en la escritura, la pregunta ¿es que ha hecho usted desde el momento que alcanzo la salvación?, ¿ha procurado crecer en la gracia para así dar furtos de justicia?, ¿ya corrió como esta mujer a compartir las buenas nuevas?, Dios por medio del Espíritu Santo nos equipa para esta labor no es algo que vamos a hacer por nuestras propias fuerzas pero tenemos que ponernos manos a la obra.
Debemos considerar que este juicio tendrá como objetivo darnos las recompensas a los creyentes, pero cuales son estas, pues la escritura es muy clara refiriéndose a nuestras recompensas como coronas, la escritura las describe con claridad.
CORONA DE JUSTICIA
2Timoteo 4:7-8 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida. Está preparada para todos que vivimos una vida temerosa delante de Cristo, tenemos el interés principal de vivir una vida para Cristo y esperamos su venida, lo anhelamos con todo nuestro corazón, aquí está la diferencia con los demás que viven una vida carnal lejos de Cristo, no quieren agradar a Dios con su vida, no desean vivir una vida limpia en santidad para Dios, viven para ellos y sus deseos, no quieren pelear la batalla de la fe.
CORONA DE LA VIDA
Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman, esta es otra hermosa corona, vivimos una vida expuesta al mundo y sus deseos, luchamos cada día por no ceder a la tentación, luchas, dolor, sufrimiento, tribulaciones; este verso nos anima a seguir a delante a dar la buena batalla confiando en Dios, esto tendrá una gran recompensa, muchos no tienen idea de lo que se pierden cuando no dan la batalla, no quieren crecer como creyentes desechando las recompensas eternas de Dios.
CORONA DEL REGOCIJO.
1Tesalonisences 2:19-20 Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o CORONA de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? 20 vosotros sois nuestra gloria y gozo. Sin duda alguna nos alegraremos por ver en el cielo a aquellos de los cuales nosotros fuimos participes en el proceso de su salvación, aunque usted no se dé cuenta que de algunos que llegaron a Cristo por medio suyo, pero Dios lo uso a usted como instrumento para tal fin, pues esta será una corona maravillosa, esto nos amina a estar conscientes siempre de las personas que está cerca de nosotros, familiares, amigos o compañeros, ya sea en la casa, trabajo o en cualquier otro lugar y no ha llegado a Cristo, Dios nos ha puesto ahí para que seamos el instrumento, para que ellos lleguen también, solo debe estar dispuesto a abrir su boca y el Espíritu Santo pondrá las palabras adecuadas no lo dude.
CORONA INCORRUPTIBLE
1Corintios 9:24-25 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible, al vivir una vida sujeta a Dios, apartados del pecado, obedeciendo a Cristo, resistiendo hasta el máximo los ataques del enemigo, sin darnos por vencidos, sin importar las situaciones adversas que podremos estar atravesando.
CORONA INCORRUPTIBLE DE GLORIA
1Pedro 1:1-4 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: 2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Esta es una corona muy especial no disponible para todos, es para los ministros, principalmente los que dirigen la iglesia y cuidan al rebaño, seremos examinados y sometidos a prueba mas fuerte que los demás, por el simple hecho que hemos recibido un llamado especial de Cristo quien nos ha hecho ministros, nos ha capacitado en la verdad de las escrituras por medio del Espíritu Santos para ejercerlo, tendremos que dar cuentas del ministerio, estamos llamados a ser ejemplo de la iglesia, Dios nos ha dado más oportunidad que las ovejas para compartir a Cristo y su evangelio, de forma genuina, autentica y fiel a la verdad, sin buscar premios o reconocimientos personales por los hombres, recuerde ese es nuestro llamamiento celestial y nuestra reponabilidad de fidelidad con la escritura, si usted es llamado al ministerio y no se prepara, compromete sus convicciones, no interpreta la palabra bajo la luz del Espíritu, por el contrario lo hace para complacer a las ovejas y visitas, tenga por seguro que tendrá una gran pérdida al no alcanzar esta corona.
Ya sabemos cuáles coronas nos esperan, seria bueno preguntarnos que haremos con ellas, por que portarlas no creo que sea el objetivo, si algún creyente las obtiene todas no tendría espacio en su cabeza para ponérselas verdad, pues no se preocupe la escritura es muy clara con eso también acá esta la respuesta, recuerde que todo en nuestra vida gira alrededor de Jesús, estas son para adorar al cordero para ponerlas a sus pies, Apocalipsis 4:10-11 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y ECHAN SUS CORONAS delante del trono, diciendo: 11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Amen gloria a Cristo, nuestras coronas no son para portarlas y/o exhibirlas como un trofeo, son para adorar a Cristo, estas le pertenecen al hijo del Dios Padre, Cristo le dio la vida, tiene una voluntad y plan específico para usted, le ha dado dones y le ha capacitado, nos has dado las habilidades, nos ha dado salud y lo más importante fue a la cruz, murió por nosotros y así saldar la deuda del pecado que nos dictaba una sentencia terrible, ha estado con nosotros protegiéndonos, guiándonos, dándonos todo lo bueno, esas coronas son producidas por El, por medio de nosotros mismos Él lo hizo posible, estas le pertenecen a Dios.
Recuerde que la vida pasa muy rápido y es el momento de dar los furtos que Dios espera de nosotros desde ese momento que llegamos a sus pies, pregúntele a Dios de que manera su vida puede ser útil para su obra, sin duda esa pregunta tendrá una respuesta inmediata de Dios, vivamos una vida recta y piadosa delante a sus ojos procurando presentarnos aprobados en ese gran día. 2Timoteo 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Amen gloria a Cristo.
