Genesis 3:1-6
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella.
Buenas amados hermanos en la fe y amigos que nos siguen, la paz de Cristo que sobrepasa todo entendimiento sea con nosotros, hoy Dios nos da una alerta muy importante para todos los que somos cabeza de un hogar.
El pasaje en estudio del día de hoy nos narra el evento mas catastrófico en la historia del ser humano, por muchos siglos hemos vistos guerras, pandemias y hambrunas, pero nada a dañado mas a la humanidad que el pecado de Adán y Eva, la primera pareja que en este planeta Dios establecido, ahora es muy normal pensar que la desobediencia es la raíz de este pecado, Dios había ordenado a Adán que no se comiera de ese árbol Genesis 2:17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Tras ser engañada Eva come y Adán seguidamente también. El engaño más la desobediencia a primera vista muestran lo ocurrido, pero hay un trasfondo mas importante, la responsabilidad de cuidar de no tomar frutos de ese árbol había sido dada a Adán como administrador del huerto de Edén y posteriormente cabeza de su mujer Eva, este dio instrucciones a Eva de esto, pero al parecer Eva no estaba segura de la autoridad de su esposo ya que al ser abordada por el enemigo ella tomo la decisión mas importante de su vida sin consultar a su esposo y autoridad; esta acción nos ha dejado a todos los seres humanos con una naturaleza pecaminosa desde el nacimiento Efesios 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos.
Cuando Adán permitió que Eva rompiera el orden impuesto por Dios hay fue cuando en realidad inicio la caída del ser humano, Dios ha puesto al hombre como cabeza del hogar incluso de la iglesia, por tal razón este orden debe conservarse, no se trata de machismo se trata de seguir las instrucciones de Dios, Dios es un Dios de orden Efesios 5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
La escritura nos muestra un patrón desastroso todas las veces que el hombre ha perdido autoridad, Dios nos ha alertado de muchas maneras a cuidar este orden:
Abraham y Sara, Genesis 16:2 Dijo entonces Saraí a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Saraí. Este permite que Sara tome parte en la promesa de Dios de darle un hijo, este error condujo a una enemistad de la nación de Israel con los descendientes de Ismael quien tubo 12 hijos considerados los padres de los árabes.
Isaac y rebeca, Genesis 27:6-13 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: 7 Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehová antes que yo muera… otro ejemplo que Dios nos dejo en la escritura, Rebeca es participe en el engaño a su propio esposo cuando propone a Jacob suplantar a Esaú, esta falta de autoridad dejo hoy la enemistad con los edomitas quienes son los descendientes de Esaú.
Hasta el día de hoy la nación de Israel tiene guerras interminables con estos dos pueblos los árabes, y edomitas hoy musulmanes.
La dirección del hombre como cabeza del hogar es tan importante que Dios mismo dejo claro que antes de ser ministro de Cristo y gobernar la iglesia, se debe ser un hombre de familia y gobernar bien el hogar, 1 Timoteo 3:4-5 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?). así de importante es para Dios que el hombre sepa gobernar y conservar el orden de su familia, para después ser apto para gobernar la iglesia.
Hoy vemos que la causa mayoritaria de divorcios es la falta de autoridad de muchos hombres para dirigir sus hogares, sumado a la rebeldía de muchas mujeres las cuales impulsadas por el enemigo con las corrientes feministas no aceptan que su esposo sea la cabeza del hogar, desafían el orden de Dios para la familia y las consecuencias son terribles.
Mi amado hermano en la fe y amigos que nos leen, es muy importante saber conserva el orden dado por Dios, pero al mismo tiempo debemos tratar a nuestras esposas tal como Dios lo ordena 1Pedro 3:7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. Efesios 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Estamos llamados a ser cabeza de la familia, pero al mismo tiempo a amar y cuidar a nuestras esposas e hijos, Adán no supo mantener el orden en el Edén y desencadeno la tragedia más grande de la humanidad la separación de Dios por el pecado, amen Cristo les bendiga.
