Genesis 12:1
Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
Dios les bendiga amados hermanos en la fe y amigos que nos leen, gracia y paz de nuestro señor Jesucristo para todos nosotros, hoy el Señor nos regala un mensaje muy importante relacionado con la obediencia que debemos tener sus hijos.
El texto de hoy nos muestra como Dios le da una instrucción clara pero resumida del plan que ha trazado para Abram, “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”. Una instrucción corta con una promesa incluida, pero vemos que lo impactante es que hasta ese entonces la escritura no nos da detalles de la relación de Abram con Dios, no podemos dimensionar como era el andar de este hombre, solo vemos que Dios se le aparece, le habla con voz audible y Abram de forma inmediata este obedece para iniciar un viaje hacia una promesa de la cual no tiene detalles, pero confía en Dios y obedece, toma a su esposa, su sobrino y sus criados para partir a la tierra que Dios le mostrara, Genesis 12:4-5 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. 5 tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron. Amen gloria a Cristo.
Muchas veces Dios nos habla, nos da una instrucción, pero no obedecemos de la misma forma que Abram, hoy queremos que Dios nos revele todos los detalles de su plan, queremos saber todo para poder dar el primer paso de obediencia, por eso muchos fracasan en la obediencia, no están seguros, no dan ese paso de fe que dio Abram, el no necesito más detalles, no pregunta nada, no cuestiono a Dios, solo recibió la instrucción y obedeció, usted se preguntara porque tenía esa fe total en Dios, porque había entendido que la voluntad de Dios es buena y perfecta y eso era lo único que importaba, Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta; para este hombre eso era una premisa, pero hoy para el ser humano es difícil aceptar esa premisa, esto nos lleva a cuestionar aquellas cosas que nos sacan de nuestra zona de confort, lo que no quiero vivir, puede que nosotros no podremos ver todo el plan tal cual como lo ve Dios, no podemos dimensionar efecto y consecuencias finales, pero nótese que Dios no le pide a Abram que entienda el plan, solo espera que obedezca y confié en El, Abram decide salir de su zona de confort y obedecer a Dios.
Obedecer a Dios no llevara percibir la sensación agradable de caminar de su mano, por que vas en el camino de la obediencia, pero cuando decidimos ir por el camino de la desobediencia ya no es agradable con toda seguridad, miremos que Abraham sale de Ur con una sola orden incompleta, Dios no le dijo todo el plan, una vez el obedece en medio del camino en Siquem Dios nuevamente se le aparece Genesis 12;6-7 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. 7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido, le va dando más detalles de su plan y no solo eso te va a motivar, ayudar dándote fortaleza, gozo recordándote su fidelidad y eso te transmitirá la paz necesaria para seguir adelante con el plan en el camino de la obediencia.
Pero si te desvías sabes que hay consecuencias, ahora como Dios es fiel a sus promesas el encontrara la forma de encaminarnos redirigirnos nuevamente a su plan, podemos pecar cuando queramos, pero Dios impondrá las consecuencias a su manera y cuando así lo quiera, nos debíamos a nuestra manera pero si somos sus hijos Él nos traerá a la suya, lo cual nos trae como consecuencia la perdida de tiempo, el sufrimiento por las consecuencias, pero es una de las formas que utiliza Dios para enseñarnos como someternos a su voluntad, la cual debe estar por encima de la nuestra.
La desobediencia nos lleva por un camino duro miremos el caso de Jonás, no quiso seguir el camino de la obediencia pero Dios le demostró que él era el único que no le obedecía, porque en su camino se encuentra con un mar, unos marineros y un pez que le obedecen a Dios, luego llega a Nínive, los ninivitas y hasta su rey obedecen al llamado de Dios, por último se encuentra con una calabacera que crece en tiempo récord y hasta el gusano que se la come al final también obedecieron a Dios, pero el único que no obedeció fue el que debió hacerlo primero, quien ejercía el ministerio de Profeta. Así somos muchas veces los seres humanos y muchos cristianos somos los últimos en obedecer a Dios.
El profeta Balaam no quería obedecer a Dios y una asna es el instrumento que Dios usa para darle una dura lección de obediencia, hablándole de forma audible salvándole la vida misma, por que esta si obedeció a Dios. Números 22:21-35.
Cristo nos dio ejemplo de esto en Getsemaní, Lucas 22:42 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Todas nuestras oraciones deberían terminar tal como la de Cristo y si no lo decimos, cuando menos debería ser la intención, deseo y anhelo de nuestros corazones, “no se haga mi voluntad, sino la tuya” amen gloria a Cristo.
